Médicos se niegan a atender pacientes irradiados

Tuesday 21 September 2059 55249 Shares

Médicos se niegan a atender pacientes irradiados

Tras el accidente de la Central Nuclear de Embalse, Córdoba, 5 personas resultaron expuestas a vapores de Tritio. Los médicos se negaron a atenderlos por miedo a la radiación.
El presidente de FUNAM, Prof. Dr. Raúl Montenegro, difundió hoy en Estados Unidos, y simultáneamente en Argentina, el accidente radiactivo ocurrido en la central nuclear de Embalse en Córdoba hacia fines del año pasado. «Lo ocurrido delata que secretismo e irresponsabilidad son una combinación altamente peligrosa, y un anticipo de lo que puede ocurrir si la central empezara a operar». Sucedió en el Área de Operaciones de la central, actualmente parada y en proceso de remodelación.
El Dr. Raúl Montenegro indicó que el 17 de noviembre de 2017 «se produjo el salto de varios sellos de contención en el Área de Operaciones del reactor nuclear de Embalse, lo que permitió la liberación de vapor con tritio 3 radiactivo en el Área de Operaciones donde se encontraban unas 50 personas. Durante las cinco horas que duró el episodio hubo registros altos de tritio radiactivo al mediodía y a las 14 horas, situación que forzó la evacuación total del área contaminada. Según datos proporcionados por un informante de FUNAM hubo cinco trabajadores contaminados. La persona más impactada recibió 12 mSv en dos horas de exposición. El Sievert es la unidad de medición de la radiación ionizante absorbida por un organismo vivo. Cabe señalar que Nucleoeléctrica Argentina aplica los criterios ALARA, y en este contexto habría aumentado arbitrariamente el límite de exposición anual de 16 mSv al más generoso de 18 mSv. Aunque la persona contaminada estuvo por debajo de este límite, las autoridades nucleares de Argentina no dicen que cualquier valor de radiación ionizante es cancerígeno, y que el desarrollo de cáncer en personas expuestas puede demorarse años.
«Gracias a los criterios de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, BEIR VII Segunda Fase, publicado en 2006, se acepta que cualquier valor de radiación ionizante es riesgoso para la salud, pero las autoridades nucleares prefieren omitir este hecho. Lo que pasó es grave, pues compromete la salud de esas 5 personas».
Montenegro también indicó que «como la actividad nuclear se controla prácticamente a si misma pese a la existencia de una Autoridad Regulatoria Nuclear, desconocemos la cantidad de tritio 3 radiactivo que se descargó al ambiente en ese accidente, y en todas las operaciones anteriores. Es hora que el gobierno de Córdoba deje de mirar para otro lado y se preocupe por la salud de los ciudadanos».


Expertos de Estados Unidos, Canadá y otros países se sorprendieron al saber que las autoridades nucleares de Argentina y el gobierno de Córdoba «nunca prepararon a la población de la provincia de Córdoba y provincias vecinas para enfrentar el peor accidente nuclear». Montenegro recordó que el «peor accidente posible» corresponde al Nivel 7 en la ‘Escala Internacional de Eventos Nucleares y Radiológicos’, INES, del Organismo Internacional de Energía Atómica».
Hasta ahora los simulacros se limitaron a casos de accidente menor, desarrollados por la Autoridad Regulatoria Nuclear y Nucleoeléctrica Argentina a una distancia de solamente 10 kilómetros alrededor de la central.

El Dr. Raúl Montenegro indicó que «no solo tenemos una población provincial y de provincias vecinas sin preparar, todas altamente vulnerables –entre ellas San Luis, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Santa Fe y Buenos Aires- sino también una infraestructura hospitalaria carente de preparación y de elementos para atender los miles de casos que provocaría el peor accidente posible, por ejemplo nivel 7 en la escala INES».

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